Los mandamientos de la entrevista de trabajo

10 mandamientos entrevista de trabajo

¡Enhorabuena! Si has llegado hasta aquí, es porque a alguna empresa le ha gustado tu perfil profesional y ha decidido conocerte personalmente en una entrevista.

Es normal que te preocupe causar buena impresión, ¡por fin te han concertado una entrevista!, y aunque ya te hemos contado las claves sobre cómo afrontar una entrevista de trabajo y cómo controlar los nervios en una entrevista, a continuación te detallamos en una «checklist» los mandamientos de la entrevista de trabajo. 10 claves imprescindibles que debes memorizar y llevar a cabo en la entrevista personal para superarla con éxito. Si dominas estos 10 puntos, ¡no habrá quien te pare!.

Los 10 mandamientos de la entrevista de trabajo

 

Mandamientos Entrevista de Trabajo

 

Número 1  Serás puntual sobre todas las cosas

Éste es el primer punto a tener en cuenta para dar buena impresión en una entrevista. Si llegas tarde a ese encuentro, por mucho que luego digas que normalmente eres puntual, vas a perder credibilidad. Así que, ¡no dejes que la pereza te venza! Consulta previamente dónde se ubica la empresa, y calcula cuánto tardarás en llegar.

Número 2  Ya sabes aquello de que una imagen…

…Vale más que mil palabras. La imagen sigue siendo un aspecto esencial en una entrevista de trabajo. Al fin y al cabo, es la primera impresión que la persona de recursos humanos se va a llevar de ti. Así que ese día, lávate la cara, y  péinate. Eso no significa que tengas que ir disfrazado, ni abusar del maquillaje, ni ir con traje y corbata, cuando la entrevista es para ser obrero de la construcción… Intenta cuidar tu imagen, pero con coherencia, y dentro de la naturalidad.

Número 3  Encontrarás los papeles. Donde quiera que estén

No. No se deben perder los papeles el día de una entrevista. Recupéralos, respira, y cruza la puerta. Es cierto que una entrevista de trabajo es una situación estresante. Pero tampoco es un asunto de vida o muerte. Piensa que la primera impresión es muy importante y que, si el entrevistador te ve con la mano, o la voz temblorosa, o si no le miras a los ojos, no le va a inspirar mucha confianza. Entre otras cosas, porque en el puesto de trabajo vas a pasar por situaciones mucho más estresantes, y tienen que estar seguros de que vas a saber sobrellevarlo. Así que, siéntate recto, seguro, sin cruzar los brazos (no te tienes que defender de nadie). Tienes que defender que tú eres la persona que ellos están buscando. Y lo saben.

Número 4  Te informarás

Una entrevista es como un examen. Así que estudia, e infórmate previamente. No saber nada de la empresa a la que postulas, demuestra desinterés.

Por ello, hay que saber bien qué empresa es, cuál ha sido su trayectoria, y por qué quieres trabajar en esa empresa. Si vas a la entrevista, está claro que quieres encontrar empleo. Pero no “el que sea”. Tienes que dejar claro que quieres ese empleo en concreto. Y que justamente esa empresa, te va a dar lo que estás buscando. Muestra tu entusiasmo y motivación por lo que puede significar esa nueva etapa.

Número 5  No mentirás

Los responsables de recursos humanos han hecho más de una entrevista. Y, si mientes, hay unas probabilidades muy altas de que te pillen.

Porque, el currículum se puede adornar, sí, pero no inflar ni exagerar.

Por ejemplo, si pones que tu nivel de inglés es avanzado, cuando no eres capaz ni de defenderte; y resulta esencial para el trabajo; es muy posible que parte de la entrevista se desarrolle en inglés. Si ése es el caso, ya puedes abandonar la entrevista con la mayor dignidad posible. Ya has perdido.

Número 6  Potenciarás tus dones y minimizarás tus errores

Lo siento, no eres perfecto. Pero puedes llegar a serlo. Hay que ir a la entrevista habiéndose analizado previamente, sabiendo cómo tus habilidades y tu experiencia pueden resultar esenciales para la empresa, y cómo puedes darle la vuelta a tus puntos débiles, para convertirlos en algo positivo.

Recuerda: Aunque no seas el candidato con más experiencia, todas tus vivencias anteriores, aunque no tengan que ver con el trabajo, te han aportado algo y pueden aportar mucho. Descúbrelo y demuéstralo.

número 7  No pecarás de listo

Siempre se ha de ir a una entrevista con seguridad, con confianza. Se ha de demostrar que eres el candidato que la empresa está buscando, que eres un profesional que conoce bien el terreno, y que eres capaz de todo… Pero ten cuidado, mantén el equilibrio, y no peques de listillo. Las empresas no quieren aguantar a personal pedante entre sus filas. Demuestra que, aunque sepas muchas cosas, estás abierto a seguir aprendiendo, a seguir nutriéndote, y a sacar el máximo partido de la nueva experiencia que la empresa te pueda ofrecer.

número 8  Preguntarás

El entrevistador te va a hacer muchas preguntas, sí. Pero tú también las harás. (Eso sí, cuando toque y sin interrumpir). El responsable de recursos humanos tiene que saber si eres el candidato ideal para la empresa; pero a ti también te tiene que quedar claro que ésa es la empresa ideal para ti, para evitar posibles frustraciones futuras. Por ello, asegúrate de que realmente es lo que estás buscando, cuáles son las funciones que vas a tener que realizar y, si el trabajo es tan motivador como lo que parecía en el portal de empleo.

número 9  No pronunciarás el nombre de tu antiguo jefe en vano

Posiblemente tu anterior experiencia laboral no haya sido la mejor de tu vida. Seguramente tu jefe te hacía la vida imposible, y no te sabía valorar.

Pero es mejor que no pongas de relieve estos hechos. Dales una vuelta, di, por ejemplo, que estás buscando nuevos proyectos, que te quieres desarrollar profesionalmente de otra manera, que en tu anterior empresa no podías, que buscas un equipo y un proyecto más innovador,  que tu anterior empresa no lo era…

Pero si empiezas a poner verde a tu anterior jefe, y a decir que tenías problemas con él, es posible que piense que el problema era tuyo, que eres un trabajador conflictivo, y que le va a crear quebraderos de cabeza.

número 10  No santificarás las fiestas

Poner de relieve temas relacionados con las vacaciones, o los días libres, no da muy buena impresión.

Porque va a parecer que antepones ese punto en concreto, al trabajo. Así que sé listo, y guárdate esa pregunta para cuando vayas a firmar el contrato.

Si lo firmas, ahora sí que sí que es el momento de santificar las fiestas. Y por todo lo alto. Da las gracias. Y celébralo. Has conseguido tu objetivo.

 

También te puede interesar...

Deja un comentario